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Es difícil decir a ciencia cierta como se representa el Folk en nuestro país, vemos a una serie de cantores que al andar sólo con guitarra deben ser calificados como Folk al tener que elegir alguna categoría en alguna plataforma musical, pero Kaniñ además le antepone a su estilo un Power, categorizando su música como #PowerFolk y eso deja algo paralizado nuestros prejuicios musicales.

He tenido la oportunidad de escuchar varias veces su música en vivo, y para personajes como yo medios amantes de la trova, la primera impresión es algo chocante, las expectativas de escuchar algo más cercano a Silvio Rodriguez o al Tata Barahona provocan una reacción de «Alerta!» esto no es precisamente lo que venía a escuchar. Sobre todo con la primera canción del disco Pacificación. Es ahí donde, es importante volver a nuestro inicio, ¿qué demonios es el Folk?. Creemos, que al final se esta entendiendo el Folk como música basada principalmente en guitarra (electro) acústicas, y vemos como canciones medias blueseadas, rockanroleadas, o a estilo que se le ocurra interpretadas a modo de cantautor. Entonces Kaniñ, inicialmente nos presenta una propuesta Metal, ¡sí metal! bajadas a una distorsión de niveles más Folk, y ¡porqué no! si en estos tiempos en que definirse esta prohibido porque entendemos que el bien y mal son parte nuestra humanidad, o que ser rockero y cumbiero es lo más estrepitosamente mortal, llevar el metal o el «power» a la guitarra de palo no esta tan mal ahhhh.

Pero lo bello de Kaniñ, es que su disco no queda ahí, podemos encontrar diferentes tintes dentro de su proyecto, algo de blues, algo de rock and roll, algo de trova, algo de música psicodélica, y principalmente va marcando una raíz andina. Es así que en varias de sus canciones altiplanicas se toman la guitarra al nivel de pararnos y vestirnos para ir a bailar al Gato en la Ventana en Valparaíso.

Y si nos preguntamos de qué trata la música de Kaniñ, es aquí donde debemos sacarnos el sombrero. En las diferentes canciones podemos encontrar una perspectiva histórica de nuestro país, con una narración que va desde contar la realidad de la «Pacificación» hasta como hoy nos meten el dedo en la herida de un pueblo explotado vía mensajes mediáticos en «El remate del siglo». Es que es tan propio de un artista que además de cantor es un activista social, fundador de AnadaProducciones, colectivo que fomenta el arte con el fin de mejorar la calidad de vida de un pueblo que ha sido poco a poco obligado a dejar de lado el arte y otras actividades que ayudan a formar un pensamiento crítico pero a la vez sensible.

Pero además Cantitos del Sur nos deja unos regalos, como Mariposa Libre donde podemos meditar sobre la libertad o «Vete de mí» o «Dime» que nos llevan a los sentimientos más humanos de amor y desamor.

La invitación esta hecha a darle una oportunidad, a un disco vanguardista, donde es necesario pasar la barrera inicial, botar las barreras del prejuicio y al poco andar les aseguramos que se encontrará navegando en un mar de emociones, producidas por una fusión de ritmos y una lírica atingente.

No olvides que la mejor manera de apañar a artistas como Kaniñ es seguirlos, especialmente en las redes que les pueden generar ingresos como Spotify. Inténtelo con el siguiente botón o simplemente busque Kaniñ en Spotify.

Escrito por Modi. Editor de la Peor Generación, no tan joven ni tan viejo, bueno para vacilar música pero con poco conocimiento y con muchas ganas de participar en la revolución musical.